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17/09/13 NOTICIAS. Obligatoriedad de instalar contadores de calefacción y agua caliente.

En la Directiva de Eficiencia Energética de la Unión Europea del 25 de octubre de 2012, número 2012/27/UE, se establecen nuevas reglas para el ahorro energético, como es la instalación antes del 31 de Diciembre de 2016 de contadores individuales en las instalaciones de calefacción/refrigeración o agua caliente comunitarias, pudiendo utilizar calorímetros en cada radiador o métodos alternativos. Los detalles de dicha norma no se conocerán hasta que no se trasponga la directiva a la normativa nacional.
En concreto, su artículo 9.3 señala que "en los edificios de apartamentos y polivalentes con una fuente central de calefacción/refrigeración o abastecidos a partir de una red de calefacción urbana o de una fuente central que abastezca varios edificios, se instalarán también contadores de consumo individuales antes del 31 de diciembre de 2016, que midan el consumo de calor o refrigeración o agua caliente de cada unidad, siempre que sea técnicamente viable y rentable. Cuando el uso de contadores de consumo individuales no sea técnicamente viable o no sea rentable, para medir la calefacción, se utilizarán calorímetros para medir el consumo de calor de cada radiador, a menos que el Estado miembro interesado demuestre que la instalación de dichos calorímetros no sería rentable. En esos casos, podrán estudiarse métodos alternativos de medición del consumo de calor que sean rentables."
En el RITE de 1998 ya se establecía la obligatoriedad de los contadores de energía individualizados para las instalaciones de calefacción que se realizaran a partir de esa fecha. No obstante, la Directiva 2012/27/UE obliga a instalarlos también en los edificios existentes. Antes de que fuera aplicable el RITE de 1998, nos encontraremos con edificios sujetos a las Instrucciones Técnicas del Reglamento de Instalaciones de Calefacción, Climatización y Agua Caliente Sanitaria de 1980, donde se imponía la obligatoriedad de llaves de corte exteriores a las distribuciones de calefacción. Los montantes generales deben discurrir por las zonas comunes del edificio, y de ellos deben partir los circuitos individuales de cada vivienda. Se trata de instalaciones denominadas de distribución por anillos en las que, o ya existen contadores, o son de fácil instalación. Es frecuente encontrarse en estas instalaciones con contadores de calefacción que miden el caudal o las horas de uso, es decir, no miden energía térmica. En estos casos, lo más probable es que la transposición obligue a cambiar estos contadores por otros que midan calorías o kilowatios/hora.
El mayor problema se presentará con las instalaciones de calefacción anteriores a 1981, que suelen estar diseñadas con montantes generales que atraviesan las distintas viviendas -distribución por columnas- por lo que no será posible colocar los contadores de energía en cada vivienda. En estos casos será necesario colocar llaves termostáticas e instalar en cada uno de los radiadores los calorímetros que permitan la individualización del consumo. Estos funcionan mediante la emisión de impulsos vía radio, según las diferencias de temperatura entre la superficie del radiador y el ambiente.
Por último, unas recomendaciones para ahorrar calefacción, muy extendidas en los países del norte de Europa, pero prácticamente ignorados en los del sur y que se han empezado a introducir en la nueva edificación con el Código Técnico de la Edificación:
- Mejorar el aislamiento térmico de la vivienda cambiando las ventanas por otras con mejor transmitancia térmica, es decir, con doble acristalamiento y baja emisividad, con perfil de baja conductividad térmica y con baja permeabilidad al aire.
- Eliminar los puentes térmicos que se generan en los pilares y paredes exteriores por el deficiente o inexistente aislamiento térmico. Dichas pérdidas se pueden detectar con sensores de temperatura desde el interior (zonas frías) o el exterior de la vivienda (zonas calientes).
- Reducir la circulación del aire en la vivienda por puertas y ventanas y, de ser posible, procurar la estanqueidad al aire de la vivienda a través de estas e instalar sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC) con recuperador de calor.
- Regular la temperatura para no superar los 21 ºC, tanto en el termostato de la vivienda, si se dispone de él, como en las llaves termostáticas de los radiadores.
- Apagar la calefacción por la noche y no encenderla hasta después de ventilar la vivienda, para lo que basta con abrir las ventanas 10 minutos. También será conveniente bajar las persianas por la noche para evitar pérdidas de calor y subirlas por el día para aprovechar tanto el calor como la luz solar. 
 

 
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